PREMIO CIUDAD DE ZARAGOZA

ROSA MARÍA SARDÁ

Nacida en Barcelona, esta polifacética actriz autodidacta ha consagrado su vida al arte de interpretar. A pesar de que inició su andadura como actriz cómica, ha sabido combinar a la perfección este género con la interpretación dramática, tanto en castellano, como en catalán y es de justicia reconocer que no se le ha resistido ningún registro, ya que ha destacado en el teatro, en el cine y en la televisión. 

Se inició como actriz aficionada en el barrio de Horta,  pero en 1962 dio el salto al teatro profesional de la mano de Dora Santacreu y Carlos Lucena con la obra Cenas de matrimonios, de Alfonso Paso. Otras compañías y otras obras le sucederían, hasta que en 1975 debutó en televisión, medio en que fue presentadora del programa Festa amb Rosa Maria Sardà (1979), de Olé tus vídeos y de Ahí te quiero ver programas en que, además de interpretar y dirigir con maestría los sketchs, elaboró y supervisó los guiones. Con este último, ganó el premio TP de Oro  a la Mejor presentadora, en 1984. Además, ha sido maestra de ceremonias de los Premios Goya en tres ocasiones (1993,1998 y 2001) y presentadora de la Gala en 2009 y 2010.

En los años 80, compaginó esta prolífica actividad televisiva con el cine dando el salto a la gran pantalla con la película Moros y Cristianos (1987), de Berlanga y, en 1989, dirigió su primera obra de teatro, Ai carai!, del dramaturgo Josep Maria Benet.

En la década de los 90, su actividad como actriz cinematográfica fue intensa. De esta época, cabe destacar su participación en El efecto  mariposa,  con Fernando Colomo, en Caricias, con Ventura Pons o La duquesa roja, de  Francesc Betriu. El primer gran reconocimiento, como ganadora del Premio Goya a la mejor interpretación femenina de reparto le llegó en 1993 por su papel en ¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?,  de Manuel Gómez Pereira. En 1998, sería candidata al mismo premio por su papel en La niña de tus ojos, de Fernando Trueba y de nuevo ganaría este premio en 2001, con la película Sin vergüenza, de Joaquín Oristrell.

Últimamente, Rosa María Sardà parece haber vuelto a sus orígenes teatrales interpretando papeles como la doctora Vivan Bearing en Wit que le reportó el premio Fotograma de Plata a la Mejor actriz de teatro en 2003, el premio Butaca a la Mejor actriz catalana de teatro, en 2004 y el premio Max a la Mejor actriz protagonista, en 2005. En 2009, y dentro de este mismo género, destacó su interpretación de Poncia, junto a Nuria Espert, en La casa de Bernarda Alba, papel por el cual obtuvo el premio de la Unión de Autores a la Mejor actriz protagonista de teatro, en 2009. Sin embargo, estos éxitos teatrales no le han impedido participar en prestigiosos largometrajes como Todo sobre mi madre (1999), de Almodóvar,  Te doy mis ojos, de Icíar Bollaín (2003) y, recientemente,  en  Ocho apellidos catalanes (2015), con Emilio Martínez-Lázaro.

La lista de galardones recibidos y de premios a los que ha sido candidata es interminable, pero lo más destacable de esta artista es su versatilidad y su profesionalidad, del mismo modo que nadie puede negar que es una persona entrañable que a nadie deja indiferente.

Humildemente, queremos engrosar su lista de galardones otorgándole el Premio Ciudad de Zaragoza 2016.