ENTREVISTA A LUISA GAVASA, PREMIO AUGUSTO CIUDAD DE ZARAGOZA 2019.

Una conversación con Luisa Gavasa: comparte con nosotros sus sensaciones días antes de recibir el Premio Augusto Ciudad de Zaragoza.

(Entrevista y fotografías interiores: YOLANDA AGUAS)

(Fotografía  de portada: pertenece a la web oficial de la Sra. GAVASA)


“(…) revistas, libros, partidas de materiales didácticos, todo se confunde: prepararme finalmente para mi mayor empresa. Me preparo para mí mismo, todo esto no es más que una preparación para mí mismo”.  

(Thomas Bernhard, En las alturas)

He tenido el privilegio de entrevistar a Luisa Gavasa en dos ocasiones. Asistimos juntas, incluso, a la rueda de prensa de una de las mejores actrices del mundo: Glenn Close.  Ambas, salimos emocionadas al comprobar la profunda sabiduría de esa mujer. 

Luisa Gavasa, “la Gavasa”, no tiene nada que envidiar a la Sra. Close.  Si acaso… interpretar el musical “Sunset Boulevard” (tengo que preguntárselo algún día).

Su trayectoria es un ejemplo de tenacidad, compromiso con su profesión y coraje ante la vida.  Este año, el FCZ le concede su distinción más importante.


Luisa, tu relación con el FCZ se remonta muchos años atrás…  En la 19 edición (año 2014), el festival te entregó el Premio Augusto Apoyo al Cortometraje.  El próximo día 30 de noviembre, durante la Gala de Clausura de la 24 edición, recibirás la máxima distinción de nuestro certamen: el PREMIO AUGUSTO CIUDAD DE ZARAGOZA. ¿Cómo reaccionaste cuando “Archy” te llamó para comunicártelo?

Con mucha emoción.  Hay veces que las palabras están muy usadas, parece que están manidas y parece que por eso pierden fuerza o brillo. En este caso es cierto, lo recibí con mucha emoción.  En mi carrera he recibido muchos premios, y estoy agradecida, pero este es muy especial para mí porque es el de mi ciudad. 

Cuando te reconocen en tu ciudad el premio adquiere otro valor, otro tinte, otro lustre.  Es una dimensión mayor, se agranda…

Yo estoy profundamente emocionada que sea el Premio Augusto Ciudad de Zaragoza el que llegue a mis manos. No sé expresarlo mejor, es pura emoción y gratitud.

El AUGUSTO CIUDAD DE ZARAGOZA es una distinción que han recibido hasta hoy 15 hombres y 10 mujeres: Ángela Molina, Enrique Urbizu, José Coronado, Daniel Monzón, Federico Luppi, Mercedes Sampietro, Rosa María Sardá, Nacho García Velilla, Carlos Saura, Álvaro de Luna, Julia Gutiérrez Caba, Fernando Trueba, Emilio Gutiérrez Caba, Maribel Verdú, Lola Dueñas, Elías Querejeta, Enrique Villén, Andrés Vicente Gómez, Assumpta Serna, Jaume Balagueró, Fernando Guillén, José Luis Garci, Aitana Sánchez Gijón y, a título póstumo, Terele Pávez y Pilar Miró.

Con algunos has trabajado y con otros compartes, además, una amistad personal. 

¿Qué sensaciones tienes al unir tu nombre a estos extraordinarios profesionales?

Amor cuando pienso en mi amigo Álvaro de Luna y honor al compartir este reconocimiento con tan grandes y magníficos compañeros.

Álvaro fue un gran amigo, una gran persona y un estupendo actor.  Está en el mismo rango que la mayoría de los nombres que has recordado.  Con esos compañeros he tenido la misma relación con algunos y con otros menos. Estar ahí junto a ellos es un honor y vuelvo al inicio de nuestra conversación: a la gratitud.  En nuestra tierra decimos que no es bien nacido quien no es agradecido.  Yo estoy profundamente agradecida a este premio y al FCZ por concedérmelo.

Me has recordado sus nombres y me haces sentir que formo parte de un reparto excepcional.  Es un orgullo, mi ciudad me regala un lugar muy importante que, por supuesto, valoro y valoraré ampliamente.

En tu vida profesional hay un antes y un después de rodar con Paula Ortiz “La Novia”.  Lo has manifestado en numerosas ocasiones.  Además, tras lograr ese Goya por tu inolvidable trabajo con Paula, has logrado alcanzar una continuidad…  Acabas de estrenar una serie para televisión, “El Nudo”, y ya estáis en la pre-producción de “Alcohol para quemar” con dirección de Gaizka Urresti…

Me gustaría que me hablaras brevemente de tus últimos trabajos en cine, de tu colaboración con algunos directores que citaré a continuación:

Julio Medem, tu director en “El árbol de la sangre”.

Mi personaje era coral en una película donde los protagonistas eran Álvaro Cervantes y Úrsula Corberó. Éramos muchos actores, la mayoría con papeles pequeños pero para mí fue un honor trabajar con Julio Medem.  Como actriz, poder decir que he trabajado con él es un orgullo porque es un ser maravilloso y entrañable.  Es amoroso, te enamoras de él.  Yo siempre digo que te tienes que enamorar de quien te dirige, sea un hombre o una mujer, y yo me enamoré de Julio el primer día que lo encontré. 

Javier Fesser, tu director en “Campeones”.

Este trabajo fue un regalo de la vida. Yo tenía mucho miedo a que, por mi voz y por mi físico, me dejasen siempre en una actriz dramática.  Javier Fesser me dio la oportunidad de demostrar que también sé hacer comedia y eso es estupendo.  Después volví a hacer comedia en “Miau”. Me gusta decir que las actrices somos capaces de hacer todos los géneros y que no es bueno ni conveniente encasillarnos.

Agustí Villaronga, tu director en “Incierta Gloria”.

Con Agustí Villaronga nos conocemos desde hace cuarenta años, compartimos piso en Barcelona.  Ambos éramos muy jóvenes, él quería ser director y yo quería ser actriz.  Hay un largo recorrido hasta el momento en que él es el director que es y yo la actriz que soy.


José Luis Garci, tu director en “El crack cero”.

Ha sido otro gran honor.  Cuando miro mi currículum y leo estos nombres creo que he logrado hacer cosas importantes.  La película ha tenido buenas críticas y un éxito de publico maravilloso.  Y estar ahí es muy importante para mí.

Luisa, eres una mujer que siempre tiene la sonrisa en la cara…  ¿Crees que sonreír es una forma de expresar belleza?

Creo que es un elemento de empatía, de demostrar “estoy feliz, estoy bien, estoy a gusto…”

No podemos obligar a nadie a que nos escuche, pero podemos llamar su atención e involucrarlo en una conversación con algo que sea de su interés ¿no?

Totalmente de acuerdo.

La capacidad de escucha tiene que ver también con la capacidad y la voluntad de querer comprender al otro.  ¿El teatro podría ser un medio para ejercitar esta afirmación?

Yo creo que el teatro ha sido un medio que ha pretendido siempre empatizar, mostrar, defender, cuestionar…  El teatro es un arma para todo.  Según el momento, sirve para despertar conciencias, para arrancar sonrisas, para provocar emociones.  No deja de ser un arma, por eso nos tienen tanto miedo.

¿Qué recuerdos tienes más presentes, o con mayor intensidad, de tu recorrido inicial como actriz? 

Mariano Cariñena, siempre…  Era un ser especial, y ¡la persona más divertida que yo he conocido en mi vida¡  Su humor, evidentemente, provenía de su gran inteligencia.  Era fantástico.

Para finalizar esta entrevista, ¿quieres añadir algo más?

Estoy muy ilusionada con este Premio Augusto, Yolanda, no te imaginas cuanto.  Lo pienso y puede dar la impresión que no me parecen bastantes los que ya tengo y no es eso, de verdad… Me han entregado premios en Egipto, Bélgica, Marruecos…

De Aragón los tienes todos.

¡Sí¡  Me faltaba éste…

(reímos)

Muchos… pero para mí éste es el más especial.  El día 30 de noviembre cuando yo reciba el Premio Augusto Ciudad de Zaragoza no habrá mujer más orgullosa y más feliz en el mundo que yo.

(Luisa se emociona al decirlo…)

Y nosotros te aplaudiremos para que sientas el cariño que tanto mereces…

Muchas gracias por esta nueva conversación contigo, Luisa.

Muchas gracias a ti, Yolanda.