La Film Symphony Orchestra (FSO), de nuevo en Zaragoza

La FSO, dirigida por Constantino Martínez-Orts, ofrece este sábado en el Auditorio de Zaragoza un nuevo concierto dentro del marco del Festival

(Texto, entrevista y fotografías: YOLANDA AGUAS)


La Film Symphony Orchestra (FSO) dirigida por Constantino Martínez-Orts y el Festival de Cine de Zaragoza vuelven a unir sus caminos.  El vínculo de amistad que les une procede del año 2013.  Una colaboración que tuvo como uno de sus hitos más relevantes, la presencia del maestro Bruce Broughton (compositor de grandes BSO como ‘Silverado’ y ‘El secreto de la pirámide’) durante el concierto que la FSO ofreció en la Sala Mozart el 26 de noviembre de 2016. En el transcurso de ese concierto, nuestro Director (José Luis Archelengues) le entregó el Premio Augusto.

A lo largo de estos años, he tenido el privilegio de entrevistar al maestro Constantito Martínez-Orts.  Ahora, compartimos con sus seguidores y con los amigos del FCZ un resumen de esas entrevistas.  Al mismo tiempo, les recordamos que el concierto será mañana, día 23 de noviembre – Sala Mozart del Auditorio de Zaragoza - .

ENTREVISTAS A CONSTANTINO MARTÍNEZ-ORTS (Resumen)
Constantino Martínez-Orts tuvo un sueño: crear una orquesta sinfónica que interpretase en su totalidad música de cine.  Cuando arrancó este proyecto, la Film Symphony Orchestra era pionera en España, aunque en Estados Unidos otras llevaban ya un recorrido.

Director de orquesta y compositor, cursó un Master en Film Scoring en el London College of Music.  Es un ferviente defensor de la calidad que alcanzan las bandas sonoras, al que no considera un género menor que otros. Para él, las composiciones de John Williams son perfectamente comparables a las de Bruckner o Puccini.  Y no tiene problema en afirmar que “la obra de arte más completa es el Cine, y en segundo lugar la Ópera”.

¿Cuál fue el momento en que comprendiste que la música sería tu vida?
Yo siempre estudió música desde muy pequeño.  Me enamoré de la música de cine por la película E.T., con 5 años, en Valencia y en un cine con mis padres.  Viendo E.T. yo me quedé alucinado.  A partir de ahí yo comencé a escuchar música sinfónica porque me encantó esa música.  Lo cierto es que yo continué estudiando música en el conservatorio de Valencia y cuando acabé mis estudios de bachillerato y tuve que entrar en la universidad, yo empecé a estudiar Telecomunicaciones.   Yo soy un ingeniero que no terminó, y luego estudié Ingeniería Técnico Agrícola y seguía estudiando música.  Hasta que un día me planteé en serio a qué me quería dedicar hasta el día de mi muerte.  Y ese fue el momento de ruptura donde decidí que la música sería mi vida.

Y de ahí viene esa presencia constante de la música de John Williams en todos los programas de la FSO ¿no?
Sí, y porque creo que John Williams es el compositor más inspirado de los últimos cuarenta años.  Hay otros grandes compositores, pero creo que él es el más grande de los grandes.

Hace pocos días escuchando un programa de música clásica en RNE, uno de los dos participantes en la tertulia manifestó que Miklos Rozsa fue el John Williams de la época…  ¿Estás de acuerdo?

Eran épocas distintas, pero quizá sí… se podría decir que sí.  Pienso que sería uno, porque también estaba Bernan Herrmann (muy asociado con Hitchcock).  No obstante, en John Williams todos escuchamos reminiscencias de Rozsa….  Williams ha vivido de la herencia de los grandes compositores de los años 40’s y 50’s.

“Si no es un milagro, no es Bach” ¿qué les dices a los maestros de la orquesta antes de comenzar un concierto? ¿Cómo les motivas?

Yo les digo “si no amáis el cine, si no amáis la música de cine, fuera…  ¡No podéis tocar en esta orquesta¡”  Al que no le gusta el cine… no.
Pueden tocar en una orquesta sinfónica a Brahams, Mahler, Shostakóvich, pero en nuestra orquesta a uno tiene que gustarle lo que está haciendo y no pueden interpretar “La teoría del todo” si no han visto la película y no ha llorado con Eddie Redmayne, el actor que interpreta a Stephen Hawking
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La FSO se ha convertido en una orquesta de referencia, ¿te gusta o te incomoda esta etiqueta?
Me gusta… y no me incomoda.  Al final, todo tiene su precio.  Ahora nos copian también mucho…

Sí, precisamente te lo he preguntado por eso…
Al ser referencia es un precio que hay que pagar.  Pero lo aceptamos, al fin y al cabo eso significa que estamos ahí, que estamos haciendo las cosas bien y que la gente nos tiene en cuenta.
Y, por supuesto, esto te obliga a esforzarte, a superarte, a crear unos programas de conciertos originales, a que la calidad de la orquesta vaya siempre “in crescendo” y que todo, en cada año y en cada gira, salga mejor.
Si estuviéramos en un plan más oculto pasaríamos más desapercibidos.  Ahora estamos un poco en el punto de mira de todos, y nos obliga a hacer bien las cosas.  Al menos lo estamos intentando.

En todos estos años de profesión, ¿quién o quiénes han sido tus maestros? ¿De quién has recibido más enseñanza o quién es el espejo en el que sueles mirarte?
Como director de orquesta… mi formación procede de Valencia, con mis profesores del conservatorio.  Estudié también en Londres, Nueva York, Rumanía, Italia… y de todos ellos aprendí cosas buenas y cosas malas.  Yo creo que todos los maestros tienen sus virtudes y sus grandes vicios.  Seguro que también yo los tengo.
Sí es cierto, que siempre me he fijado en los grandes directores como Karajan, Abbado, Muti, Simon Rattle… o sea los grandes maestros de la clásica.  Poco a poco, por una sensibilidad especial y amor por el cine, yo he ido aplicando esta técnica clásica a las partituras de música de cine.  Intento que suenen lo más brillante posible.

Cuando hay éxito parece que todo es sencillo, pero no lo es…  ¿Cuál ha sido el momento más difícil por el que has tenido que pasar (y superar) desde que eres el director de la FSO?
Los inicios de la FSO fueron muy difíciles.  La primera gira, por desconocimiento, me trajo muchos problemas.  Una cosa es ser director de orquesta y otra ser promotor de conciertos y tener una compañía que hace gira por España.  El no conocer bien ese terreno de promotor fue muy doloroso.  Lo cierto es que al final, ya sabemos que unas veces se gana y otras se pierde, pero yo soy de quienes piensan que unas veces se gana y otras se aprende (sonríe…).  Yo creo que siempre estamos aprendiendo.  Somos maestros de lo que no hay que hacer, conocemos bien lo que no hay que hacer sin conocer bien lo que hay que hacer. 
Poco a poco creo que hemos ido mejorando, pero los principios siempre son complicados, son difíciles, son dolorosos, pero al final con tenacidad, con perseverancia, pasión y buen hacer creo que se consiguen las cosas.  Es cuestión de tener fe en un proyecto.  Al final, los astros se alinean y con mucho trabajo las cosas pueden salir bien, pero – como tú comentabas – no es sencillo.



La presencia de la FSO en Zaragoza está asociada en los últimos años al Festival de Cine de Zaragoza.  José Luis Archelenges “Archy” (Director del festival de cine) ha sido determinante para que el compositor Bruce Broughton sea homenajeado durante el concierto con el Premio "Oficios de Cine" con la colaboración del Festival.  

¿Cómo surgió la idea de concederle este premio y de la posibilidad de que Broughton  participe en vuestro concierto en Zaragoza?

Fue entre Archy y yo, son circunstancias que se dan.  Yo tengo una relación íntima con Bruce, como la tengo con otros muchos compositores de Hollywood.  El Festival de Cine de Zaragoza (FCZ) ha sabido valorar desde siempre el trabajo honesto y sincero que hacemos en la FSO y yo se lo agradezco.  Como tú decías antes, otras orquestas se han querido “subir al carro” por oportunismo.  En cierta medida, se han querido aprovechar del camino que nosotros hemos abierto en España, pero Archy siempre ha reconocido el factor diferenciador que nos distingue por muchas razones.  Por la calidad de la orquesta, por la selección del repertorio, por la calidad de las versiones que hacemos… Todo esto, el FCZ lo ha sabido apreciar y se ha forjado como una alianza más sólida.  

En esta línea, hablando un día en confianza con Archy, surgió la idea de entregar un premio a Bruce Broughton.  Yo estaba junto a él en un Jurado Internacional de un concurso de composición de Bandas Sonoras.  Pensamos que era una gran idea entregarle el Premio “Oficios del Cine” a un compositor de Bandas Sonoras.  Cuando las cosas se hacen con corazón y voluntad funcionan.  Se lo dijimos a Bruce y él aceptó.  Y no sólo eso, es que además Bruce vendrá a Zaragoza para recibir su premio y para dirigir “Silverado” ¡con la FSO en la Sala Mozart!

¡Una gozada!  (reímos).

Cada vez tienes más éxito con la FSO.  Eso también conlleva mayor responsabilidad. ¿Te preocupa no estar a la altura de las expectativas de tus fans?

Siempre. Yo tengo muy en cuenta a nuestros fans.  Nosotros somos una iniciativa privada sin ningún tipo de subvención (nacional, autonómica o local), con lo cual dependemos exclusivamente de la taquilla.   Si los conciertos van bien podremos seguir.  Soy muy consciente de las críticas (no todas son constructivas). Intentamos satisfacer, en la medida de lo posible, a nuestro público y desde luego de estar a la altura de las expectativas de todo el m mundo.

¿Cuál es el mayor sueño que tienes con la FSO? 

¡Se están cumpliendo muchos!

Ahora quizá el más deseado sea el de grabar Bandas Sonoras.  Comenzamos con la idea de desarrollar muchas dimensiones como FSO, con humildad.  Ahora estamos haciendo treinta conciertos por toda España.  Nos encantaría que la música para el cine español se grabara aquí.  Tenemos grandes compositores que trabajan aquí y en el extranjero.  La verdad es que nos encantaría que contaran con nosotros y que no se fueran a grabar a Bratislava, por ejemplo.

Ese es mi siguiente sueño a conseguir.

Muchas gracias, Tino, por esta entrevista…

¡Gracias siempre a ti!